La Miel...un paraiso.
Desde el día que conocí Las playas de "la Miel" no dejo de visitarla y recomendarla. Es maravillosa; hay un momento en que puede sentirse como sólo para ti. Acampar con una fogata en la noche es para no dormir, pues observas miles de estrellas(hasta las fugacez), y constelaciones, que normalmente no se aprecian en la ciudad; pero, una cosa es que te cuenten y otra que tú mismo lo vivas.